Cómo hacer un dashboard para tu ecommerce

Cómo hacer dashboard ecommerce

A medida que un negocio va creciendo, se van produciendo cambios a nivel organizativo y comercial que necesitan un sistema de control para evitar futuros quebraderos de cabeza. Aunque en la actualidad existen diferentes softwares de gestión empresarial que ayudan a este cometido, es importante saber cómo utilizarlos y aprender a utilizarlos bien. 

Con este ejemplo verás a qué nos referimos. Imagina que normalmente te mueves por la ciudad en bicicleta la cual tiene un mecanismo simple: pedalear y frenar. Un día, decides comprarte un coche último modelo que viene incluido varios extras: navegador, cámaras traseras, botón de modo ECO… La complejidad de un sistema de movilidad con respecto a otro es notable y la necesidad de tener controlado cada sistema es imprescindible para que funcione correctamente. En un ecommerce ocurre exactamente igual, a medida que pasa el tiempo se hará más necesario recoger en un dashboard o cuadro de mandos toda la información relevante tanto a nivel estratégico como a nivel táctico.

En el siguiente artículo vamos a definir en qué consiste un dashboard y qué hay que tener en cuenta a la hora de definirlo para aprovechar todas las ventajas que ofrece para cualquier tipo de negocio.

¿Qué es un dashboard?

Un dashboard, o también conocido como cuadro de mandos, es una herramienta en la que se representa gráficamente los principales KPIs que se van a medir para conseguir los objetivos establecidos. Aunque en la actualidad existen multitud de softwares “ad hoc” que permiten realizar este trabajo de forma sencilla, dependiendo de las posibilidades del negocio, también se puede realizar con herramientas menos enfocadas para este fin como hojas de cálculos o editores de textos.

Para no construir la casa por el tejado, antes de comenzar a diseñar el cuadro de mandos es importante que te plantees qué objetivos quieres conseguir, quién tendrá acceso a él o qué partes de tu ecommerce son susceptibles de ser medidos para alcanzar los objetivos establecidos, de esta forma conseguirás estructurar las ideas y discriminar aquellas que no sirvan.

Pasos para hacer un dashboard para tu ecommerce

Como comentábamos anteriormente, existen numerosas herramientas que se pueden adaptar a cada tipo de negocio y que realizan todos estos procesos de forma automatizada, sin embargo, saber el cómo y el por qué te ayudará a ser más eficaz en este proceso.

1. Establece los KPIs

Una vez tengas estas ideas claras, el proceso comienza con el establecimiento de unos KPIs o key performance indicator, que no son ni más ni menos que unos indicadores que te dirán si estás o no alcanzando los objetivos planteados. Por ejemplo, si uno de los objetivos se centra en la audiencia que tienes en tus redes sociales, tendrás que establecer un número de visitas a tus perfiles, cuántos seguidores nuevos quieres conseguir o incluso el número de interacciones con tus publicaciones. También puedes determinar un porcentaje de mensajes privados resueltos satisfactoriamente en cada red, lo que será un indicador que el usuario está recibiendo la información necesaria para resolver sus dudas o quejas.

Aunque cada negocio tendrá unos objetivos distintos y utilizarán distintos indicadores para el cumplimiento de sus objetivos, hay un factor común que todos tienen, y es el de vender un producto o servicio. Para ello, la idea no es establecer indicadores tan detallados que luego no se puedan controlar o medir, sino determinar unos más genéricos para que poco a poco se pueda ahondar y detallar más gracias a la experiencia adquirida.

2. Determinar la frecuencia de actualización de los datos

Una herramienta que recoja y calcule estos datos de forma automática es una gran aliada si no dispones del tiempo suficiente para mantener actualizado tu cuadro de mandos. En caso de no poseer una y tengas que hacerlo de forma manual, es importante establecer un período de recogida de datos para que los resultados sean los más precisos y reales posibles. 

Un consejo es evitar revisar los resultados diariamente porque los resultados no siempre son positivos y puedes caer en la desesperación cuando algo no va como esperabas. Para establecer un período determinado, es recomendable tener en cuenta, por ejemplo, las diferentes acciones que giren en torno a un objetivo determinado, es decir, si el inicio y fin de una campaña de marketing online con el que se pretenda alcanzar un número de ventas tiene una duración de un mes, recoger los datos y actualizarlos de forma semanal será suficiente para ver los resultados.

3. Las comparaciones son odiosas, pero necesarias

Aunque la situación actual debido a la crisis sanitaria los resultados de muchos negocios puedan suponerse como negativos, es importante mantener los períodos de comparación entre unos meses y otros.

Por ejemplo, se puede establecer la comparativa entre trimestres del mismo año y, a su vez, respecto con los trimestres del año anterior, de esta forma se tendrá una perspectiva del funcionamiento del ecommerce e incluso captar nuevas tendencias y adelantarte a ellas tomando decisiones que te ayudarán a vender más.

4. Dale color y añade algún gráfico 

Por regla general, los softwares destinados a este fin vienen con una opción para ofrecer una visual a través de gráficos y otros elementos como semáforos de colores para comprobar de un simple vistazo qué está funcionando y qué no. Esta característica te ayudará enormemente a la hora de comprobar los resultados sin perder tiempo entre tablas de números. 

Te recomendamos valorar la posibilidad de mostrar esos resultados al resto de trabajadores para que estén al tanto de qué y cómo mejorar los resultados, así como ofrecerles la posibilidad y los conocimientos para que ellos mismos puedan consultar estos datos.

5. No te olvides de la contabilidad 

Aunque el control de los cobros y los pagos puedan parecer más bien parte de la contabilidad del negocio, es muy interesante, por ejemplo, establecer un objetivo de ventas más general que te ayude a comprobar la eficacia de conversión de tu site y posteriormente desgranar más este KPI como, por ejemplo, estableciendo un objetivo de ventas a través de un sistema de pago u otro para potenciar así el que más te interese. 

Cuanto más complejo sea tu ecommerce, más lo será el dashboard, sin embargo, como comentábamos anteriormente, simplificar este proceso te ayudará a comprenderlo mejor y en un futuro añadir más niveles de indicadores.

Como puedes ver, cuantos más sistemas de controles integres en tu ecommerce mejor sabrás qué está sucediendo y como aplicar diversas estrategias para conseguir los resultados que esperas.

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