¿Es mejor alquilar que comprar para generar clientes?

¿Es mejor alquilar que comprar para generar clientes?

¿Cuántas veces has tenido la sensación de malgastar tu dinero al comprar algo al que le vas a dar un uso esporádico? Aunque en la actualidad, la actividad de alquilar o pagar por uso se concentra principalmente en sectores como el de la automoción y el inmobiliario, empresas de venta de muebles, tecnología o las grandes marcas de moda están trabajando en esta forma de negocio, muy rentable y que gana más adeptos cada día.

La idea del pago por uso se centra en ofrecer una alternativa para aquellas personas que prefieren no poseer en propiedad un producto o servicio. A los hábitos de las generaciones pasadas de comprar y poseer en propiedad se suma la de compro, uso, pago y devuelvo. Un sistema tan beneficioso para la empresa como para los consumidores, y más adelante veremos por qué.

¿Dónde nace esta tendencia?

Aunque bien es cierto que esta tendencia ha cobrado más fuerza en los últimos años debido a las crisis económicas y, como consecuencia de esto, a la merma del poder de compra de las personas, ya en 1896 surgió una idea que revolucionó el sector del automóvil con el fin de ofrecer un vehículo a personas que no podían acceder a él. Nació la primera empresa de alquiler de vehículos frente a la compra en propiedad, un lujo que no todos podían permitirse.

Y si no nos alejamos tanto en el tiempo, en 2008 nació una de las plataformas de música en streaming más conocidas hoy en día y que posiblemente uses diariamente. ¿Cuándo fue la última vez que compraste un CD de música? ¿y te acuerdas cuándo fue la última vez que lo escuchaste? Precisamente, a estas preguntas son las que pretendieron dar respuesta los creadores de esta conocida plataforma digital. Eliminaron la obligación de tener que ir a comprar un compact disk al que se le iba a dar un uso esporádico.

No solo el sector digital se suma a la alternativa del alquiler de productos o servicios, actualmente, incluso puedes utilizar un simple destornillador o una taladradora sin necesidad de comprarlos, hasta lucir un bonito complemento durante unas horas para alguna ocasión especial. 

¿Y qué ventajas tiene para tu negocio?

Esta ocasión, no sólo vamos a contarte las ventajas directas que tiene para tu negocio, sino que vamos a mostrarte también los beneficios que tienen para los consumidores e, incluso, para el medio ambiente. Toda una conjunción de ventajas que van a repercutir positivamente en tu empresa.

1. Los clientes cada vez poseen menos

¿Te imaginas levantarte una mañana en una cama que no es tuya, ni siquiera la casa, te vistes con ropa que no es tuya, te preparas el desayuno con electrodomésticos que no son tuyos y vas al trabajo en un vehículo que tampoco es tuyo? Aunque pueda parecer un escenario de un mundo utópico, es una realidad cada vez más palpable y que cobra más fuerza: cada vez los clientes poseen menos y alquilan más.

En una sociedad en la que, como comentábamos antes, las crisis han golpeado los bolsillos de los consumidores y realizar un desembolso cuesta más para adquirir productos o servicios que tienen un valor superior al uso que pretenden darle, ofrecer alternativas más asequibles permite que los clientes aumenten su poder de compra ya que pueden destinar el dinero a adquirir otros productos, incluso los del mismo negocio.  

La falta de espacio es uno de los inconvenientes a los que los expertos hacen referencia como unos de los desencadenantes de este hábito. Cada vez vivimos en espacios más reducidos donde cada centímetro cuenta. Si lo vemos con el ejemplo de alquiler de ropa, según un estudio realizado por la revista digital VozPópuli, calcula que alrededor del 75% de la ropa que tenemos en nuestro armario no la hemos usado en el último año ¿mucho espacio desaprovechado verdad? 

2. El ecologismo también se beneficia de esta práctica

No cabe duda de que el espíritu ecológico o ecofriendlyestán a la orden del día en todos los ámbitos de la sociedad y, particularmente, en el consumo.

Si miramos hacia el sector tecnológico, por la capacidad de producción que tiene año tras año y la creciente preocupación que existe por la gran cantidad de recursos que consume en el proceso, la relación la encontramos en un estudio realizado por el Observatorio Mundial de Residuos Electrónicos, en el que calcula que en 2020 se generaron más de 55 millones de residuos electrónicos y se prevé que aumente un 20% para 2030. ¿Cómo puede el alquiler ayudar a combatir estas cifras de infarto? La solución, según los expertos, pasa por reducir la producción y aumentar el ciclo de vida de los productos. 

En este caso, el alquiler de productos tecnológicos ya sea para el uso personal o para trabajar, está cobrando especial relevancia entre los usuarios porque les permite disponer de esa tecnología por un tiempo limitado adaptándose a sus necesidades y pueden devolverlos si no los necesitan. De esta forma, se produce una economía circular porque reduce la creación de nuevos productos y aumenta el ciclo de vida de estos. 

3. ¿Y cómo puede verse beneficiadas tu empresa?

Si tenemos en cuenta las ventajas antes comentadas, te darás cuenta de que aquellas afectarán directamente, y muy positivamente, a tu negocio. Por ejemplo, al ofrecer productos a un menor coste y por un tiempo determinado, por un lado, te permitirá acceder a clientes que necesitan de un producto determinado, pero no están dispuestos a pagar el precio, quizás, por un uso esporádico del mismo y, por otro lado, el almacenamiento de aquellos productos que esperan a ser vendidos se verá reducido, por lo que el coste de almacenamiento también.

Si nos ponemos desde la perspectiva del empresario y cómo puede beneficiarse de esta actividad, en la actualidad existen numerosas empresas que han sabido ver su rentabilidad y están haciendo uso de maquinaria, elementos de oficina, vehículos o incluso de diversos servicios de los cuales solo van a pagar por su uso. 

¿Y esto por qué ocurre? La respuesta es la adaptación al negocio. Para las PYMEs y las startups, donde la incertidumbre del mercado juega un papel fundamental en sus estrategias comerciales, la inversión para comprar máquinas, por ejemplo, supone un coste superior que para las grandes empresas, por lo que disponer de ellas sólo cuando las necesitan según sus previsiones, les permitirá poder manejar más convenientemente los presupuestos y aliviar esta carga cuando no las necesitan.

Como ves, esta forma de negocio puede ser una alternativa a tener en cuenta para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo de los clientes, o incluso, de los que no lo son. ¿Te animas a probarla?

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